miércoles, 12 de agosto de 2015

ROAD TO…MARATÓN DE VALENCIA (I)


Pese a no haber llegado a la primera quincena de agosto, estoy ya en preparación maratoniana. Los kilómetros pesan en las piernas porque tengo que compaginarlos con dos sesiones bastante intensas de fortalecimiento, y es que para aguantar 42km…¡hay que estar muy fuerte!
Julio fue infernal en Valencia, con días y días de 85 y 90% de humedad, en el que el aire costaba de respirar, pero ya pasó y al fin estoy en Soria para buscar un poco de alivio, al menos durante las mañanas y las noches. Yolanda Gutiérrez me acompaña en esta aventura, ella rumbo a la maratón de Nueva York y yo con mi reto de mejorar mi marca personal (2:38’05’’) en Valencia el próximo 15 de noviembre. Las dos estamos entrenando muy duro y muy motivadas. La verdad es que convivir con alguien con las mismas inquietudes y capacidad de sacrificio, consigue que los días difíciles no lo sean tanto, y que, al menos te cruces con alguien que se está dejando la piel como tú en cada sesión y pienses que tampoco es para tanto el dolor de piernas.

Los y las maratonianas somos así, vivimos los minutos del día como un regalo en los descansos y como una invitación a vivir al máximo en los entrenamientos. Así pasan lentos, pero seguros. Son nuestros días preparatorios para algo que nos llena tanto que no podríamos vivir sin ello, cruzar la meta tras 42.195 largos metros. Sé que no es algo fácil de entender. Mis “vacaciones” van a consistir en sesiones duras por la mañana, aprovechando el fresco que nos ofrece esta preciosa ciudad y alrededores, y otras un poco más sosegadas por la tarde (aunque con los músculos recordando que no vas de vacío, y pesan las piernas). Se trata de vivir el momento, “carpe diem”, y que nada te quite todo lo que se puede llegar a ir recogiendo, en forma de experiencias para ayudar a conocerte un poco más. Y pienso que sólo un buen maratoniano gestiona a la perfección su cabeza. ¡No sólo valen las piernas!

En esta distancia es una lucha contínua contra las adversidades que van apareciendo en forma de contracturas, viejas lesiones, indigestiones, cansancio, algún tábano que otro…y no por eso dejas de pelear.
El resultado de este camino puede ser grande, casi perfecto, y la satisfacción del trabajo bien hecho es lo único que me va a quedar siempre, por encima de podios o grandes marcas.
Voy a tratar de confiar en mi fuerza y mi preparación del día a día, como una hormiguita, para que pueda enorgullecerme el 15 de noviembre de todo lo que he hecho hasta llegar aquí. Al ataque…




Agradecimientos, como siempre, a mi club Cárnicas Serrano y a todos mis patrocinadores Rudy Project, Evasion Running, Puntdesabor, 226ERS, Skechers, TomTom , Compressport  :)

viernes, 8 de mayo de 2015

COMPARTIENDO KILÓMETROS

Si nos metemos de lleno a estudiar sobre este deporte, no podemos negar el carácter individual que conlleva correr. El afán de superar a aquél que tenemos delante es la esencia misma del atletismo. Además, ¿quién no se ha puesto en la situación de considerar su peor rival (y que más satisfacción le aportaría batir) a su propio compañero de entrenamientos?... sin ninguna maldad, y es que este es un deporte, como ya habíamos comentado, eminentemente de triunfos individuales.
¿De verdad siempre es así? ¿Qué ocurre entonces en nuestra mente cuando se organiza una carrera en la cual vale tanto mi marca como la de mis compañeros? ¿y si todo suma?
Existen competiciones por equipos, como los campeonatos de España de campo a través, de media maratón o por federaciones autonómicas. Donde te creas una identidad grupal a dentro de un montón de personas que corren juntas…pero aún hay otra modalidad mejor, los relevos. Por supuesto estamos cansados de ver a los de 4 x400 o 4 x100, donde entre los jamaicanos y estadounidenses nos hacen vibrar en el sofá. Eso nos queda lejos. A nosotros, realmente nos llena formar parte, recibir el testigo y correr, sabiendo que estamos contribuyendo a algo más grande que nuestro propio ego….un ego multiplicado por 6.
Hace unos días corrí con mi equipo, el Serrano Club de Atletismo, el Ekiden Valencia. Se trata de una maratón por relevos y se divide en 6 personas con las distancias y el orden siguiente: 5000, 10000, 5000, 10000, 5000, 7.195.
Foto de grupo con mis compis del Cárnicas Serrano (foto de FedeFotografía)

A priori era una carrera de compromiso, no había premios económicos, llevaba una semana con bastante carga de entrenamientos y además estaba a una semana del campeonato de España de media maratón (uno de los objetivos del año)…pero qué queréis que os diga, disfruté como una enana animando a mis compañeras (a mi me tocó el último relevo), trotando de un lado a otro bajo un sol abrasador y descontando minutos para saber a qué hora me iba a tocar colocarme en línea de salida para recoger una banda de tela (el tasuki o relevo) que me pasaría la quinta relevista y arrancar mi última posta.
Es una sensación como de electricidad, yo que soy una persona acostumbrada a enfrentarme desde la soledad del fondista a las adversidades de competición, aquella que notaba desde el momento en que dí un paso al frente  y me coloqué en la zona del paso de relevos. Empezaba mi turno, mi carrera y momento y todas dependían de mi a partir de ese instante…se lo debía a mi equipo porque confiaban en mi (o en mis piernas).
Últimos metros de mi relevo (foto De Hastphoto)

Así que empecé a correr, piernas livianas, rebosantes de fuerza y energía, aquella que te brinda la motivación de sentirte parte de algo. Las ganas me podían.
Puedo decir que me encanta este deporte en todas y cada una de sus vertientes. Pero cascarme con ese calor, adelantando a gente, haciendo todas las eses inimaginables, subiendo y bajando, girando 180º y metiéndome por tierra, una pedazo de contrarreloj…eso sí que mola.
En meta (foto de Alexis)

Al final, pues mira, no ganamos. Pero me quedo con una mañana espectacular, rodeada de mi familia del Cárnicas Serrano y sensaciones buenísimas con risas aseguradas. Compartiendo experiencias y esfuerzos para lograr un objetivo común, eso es lo grande del atletismo, por eso, a pesar de que no crucé la primera la meta…nosotras nos llevamos también el triunfo. De eso estoy segura.

 
Y fin, celebrando "nuestro" triunfo (foto de FedeFotografía)

miércoles, 4 de febrero de 2015

EL INVIERNO ES CAMPO A TRAVÉS

La temporada está entrando en los meses decisivos de algunos atletas de fondo en los que me incluyo. En breve se celebrarán los nacionales de campo a través, especialidad tan bonita como exigente, no por el         kilometraje, que podría parecer escaso cuando estamos moviéndonos en unos 130 a la semana aproximadamente, sino porque se suele disputar en una orografía difícil y condiciones climatológicas adversas.
Una de las cuestas en el Cto autonómico de campo a través por clubes, en Ontinyent
En la Comunidad Valenciana, salvo alguna excepción, no contamos con competiciones de campo a través tan fotogénicas ni de tanto nivel como las que nos podemos encontrar en el resto de España, en las que el barro, el frío, el aire y la lluvia (en ocasiones nieve), son las protagonistas.
 Para los que no os habéis puesto en línea de salida de estas pruebas os puedo asegurar que son una verdadera pasada, los nervios a flor de piel, todos los sentidos alerta, ateridos por el frío y la tensión acumulada durante el calentamiento, mientras la cámara de televisión recorre las caras de las atletas. Es una explosión de adrenalina necesaria para, en cuanto den el pistoletazo, no quedarse encerrada en la primera curva de las muchas que habrá. La salida, a toda máquina, nos recuerda que las demás son verdaderas competidoras, con fuerza y motivación suficientes para que tengamos que sacar de donde no teníamos ni idea, esos entrenamientos tan exigentes, y así, colocarnos en el grupito cabecero al menos en la primera vuelta. Las africanas decidirán el momento en el que se empieza a correr de verdad.

Giros de 180º en Ontinyent

Otra cuesta en Ontinyent


Pues esta tormenta de sensaciones termina el 15 de marzo con el campeonato de España de campo a través por federaciones autonómicas  (también llamado individual). Se celebrará en Alcobendas, sede además de uno de los circuitos más importantes de España y duros en cuanto a su orografía (el cross de la Constitución). Allí intentaré estar, en este caso representando a la Comunidad Valenciana y me probaré una vez más frente a las mejores atletas del fondo nacional.
Tengo ganas de ser otra vez de la legión del barro y el frío, del viento y la lluvia y las pendientes infinitas, de los clavos hundiéndose y codazos en las curvas.

Tengo ganas de correr sin posibilidades de ganar ni de hacer una marca personal, es un reto a mis músculos y mis tendones, pero quiero formar parte de ello.
Última vuelta en el cross de Yecla

lunes, 17 de noviembre de 2014

EL CAMINO ES LARGO, PUES SIGAMOS ADELANTE

Con Cristina Jordán, hasta hace poco compañera de club,
me alegré mucho de volvernos a encontrar
Hacía tiempo que no escribía. Son muchas las cosas que van pasando pero nunca encuentro ganas de ponerme a contar qué pasa por mi cabeza. En fin, que he vuelto al redil.
Ayer corrí otra carrera, un 10.000 y tuve doble mala suerte, que no me di cuenta que tomaba la salida con febrícula (37’6ºC, a partir de ahí ya se le llama fiebre) y otra, que corría en casa el nada menos que 10k Trinidad Alfonso, con bastante nivel y todavía más público.  Realmente es una anécdota, una muesca más en mi carrera deportiva. Ni salió la marca ni tampoco hubiera batido un registro espectacular de haber estado en plenas condiciones. Me refiero, no es ninguna excusa por no haber ganado ni haber subido al podio, estaba realmente difícil ayer.
Por lo demás estoy bien orgullosa de haber superado las dificultades y haber hallado fuerzas para acabar la carrera, y además de haberme encontrado con tanta gente en el camino (bueno realmente me encontraban ellos adelantándome) que me animaba, que me conocía y que gracias a todos ellos tuve un poco más de rabia para terminar el 10.000. 
Era mi estreno en el Club Cárnicas Serrano, me da un poco de rabia que no saliera como me habría gustado, pero estoy segura que la temporada es larga y vamos a tener alegrías pronto. Jose Garay, Alejandro Salvador y muchos otros ayer se llevaron un buen palo, no fue un gran día para algunos de nuestro maratonianos. Por eso hay que seguir, vista al frente, entrenar, competir una y otra vez…y disfrutar de todo esto. Pero han de tener en cuenta que los atletas nunca nos sentimos solos, estamos arropados por la gente, por esta gran familia que me encontré en septiembre y que volvimos a inaugurar el día uno de noviembre al cambiar oficialmente de temporada.
Esto es un camino largo, con obstáculos, pero nos gusta. Muchas gracias a Cárnicas Serrano por acogerme en sus filas y por supuesto a EvasionRunning, Rudy Project, Punt de Sabor, Compressport, 226ERS y Tomtom.

Un abrazo y hasta la próxima.
Mi entrada a meta. Foto de "Nosotras Deportistas".